lunes, 7 de septiembre de 2026

Lunes de la 23a semana del Tiempo Ordinario

Luke 6:6-11

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Primera lectura

1 Corinthians 5:1-8

Se oye decir en verdad que hay entre vosotros inmoralidad sexual, y una inmoralidad tal como ni siquiera se nombra entre los gentiles: que uno tiene por mujer a la esposa de su padre. Y vosotros estáis llenos de orgullo, y no os habéis afligido más bien, para que fuese quitado de entre vosotros el que cometió tal acción. Porque yo, ciertamente, aunque ausente en cuerpo pero presente en espíritu, ya he juzgado, como si estuviera presente, al que así ha obrado. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús, ese tal ha de ser entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Limpiaos de la vieja levadura, para que seáis una masa nueva, así como sois sin levadura. Porque nuestra Pascua, que es Cristo, ha sido sacrificada por nosotros. Por tanto, celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de la malicia y la maldad, sino con los panes sin levadura de la sinceridad y de la verdad.

Salmo responsorial

Psalms 5:4-5,6,11

Los arrogantes no permanecerán ante tu vista. Aborreces a todos los que obran la iniquidad. Destruirás a los que profieren mentiras. El Señor abomina al hombre sanguinario y engañoso. Mas yo, por la abundancia de tu misericordia, entraré en tu casa. Me inclinaré hacia tu santo templo en reverencia a ti. Porque tú bendecirás al justo. Señor, lo rodearás de tu favor como con un escudo.

Evangelio

Luke 6:6-11

Sucedió también en otro sábado que entró en la sinagoga y enseñaba. Y había allí un hombre cuya mano derecha estaba seca. Los escribas y los fariseos lo observaban, para ver si sanaría en sábado, a fin de hallar una acusación contra él. Pero él conocía sus pensamientos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte en medio». Él se levantó y se puso de pie. Entonces Jesús les dijo: «Os voy a preguntar algo: ¿Es lícito en sábado hacer el bien, o hacer el mal? ¿Salvar una vida, o quitarla?». Y mirando en derredor a todos ellos, dijo al hombre: «Extiende tu mano». Él lo hizo, y su mano quedó restablecida, sana como la otra. Pero ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí sobre qué podrían hacer a Jesús.

Lectio

Hay una levadura que fermenta en silencio, invisible al principio, que va tomando la masa entera antes de que nos demos cuenta. Pablo no se escandaliza tanto por el pecado en sí como por la jactancia que lo acompaña: una comunidad tan segura de su propia bondad que ya no percibe lo que se pudre en su interior. Es la misma ceguera que, en el evangelio, ata a los escribas y fariseos. Vigilan a Jesús con una atención feroz —no les falta celo—, pero su mirada está puesta en cazar una falta, no en el hombre de la mano seca que espera al centro de la sinagoga. Su corazón se ha endurecido tanto que la curación de un hermano les provoca furor.

Y en medio de todo esto, un gesto pequeño y luminoso: «Extiende tu mano». Jesús no discute con quienes lo acechan; le habla al que sufre. Le pide algo que el hombre no puede hacer por sí solo —una mano seca no se estira— y sin embargo le manda hacerlo. Ahí está la gracia: no espera a que estemos sanos para pedirnos que actuemos, sino que en el acto mismo de obedecer, confiando, viene la curación. Lo que estaba muerto vuelve a la vida cuando dejamos de esconderlo y lo ponemos «en medio», a la vista del Señor.

Quizá esa sea la fiesta a la que Pablo nos invita: celebrar con los panes sin levadura de la sinceridad, dejando que Cristo, nuestra Pascua, limpie lo que fingíamos no tener.

¿Cuál es esa parte tuya, seca o marchita, que has aprendido a mantener escondida al costado en lugar de ponerla hoy «en medio», ante la mirada de Jesús?

¿A quién estás vigilando ahora mismo con ojos que buscan su falta, cuando quizás lo que esa persona espera de ti es simplemente que le tiendas la mano?

Santo del día

San Juan Nicomedia

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