viernes, 16 de octubre de 2026
Viernes de la 28a semana del Tiempo Ordinario
Luke 12:1-7
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Primera lectura
Ephesians 1:11-14
en quien también fuimos hechos herederos, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad; para que seamos para alabanza de su gloria, nosotros que primero esperamos en Cristo. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de la verdad, la Buena Nueva de vuestra salvación —en quien, habiendo también creído, fuisteis sellados con el Espíritu Santo prometido, que es la garantía de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida por Dios, para alabanza de su gloria.
Salmo responsorial
Psalms 33:1-2,4-5,12-13
¡Alégrense en el Señor, ustedes los justos! A los rectos les conviene la alabanza. Den gracias al Señor con la lira. Cántenle salmos con el arpa de diez cuerdas. Porque la palabra del Señor es recta. Toda su obra está hecha con fidelidad. Él ama la justicia y el derecho. La tierra está llena de la misericordia del Señor. Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él ha escogido como su propia heredad. El Señor mira desde el cielo. Ve a todos los hijos de los hombres.
Evangelio
Luke 12:1-7
Mientras tanto, cuando se había reunido una multitud de muchos millares, tanto que se pisoteaban unos a otros, comenzó a decir a sus discípulos, ante todo: «Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Pero no hay nada encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de ser conocido. Por tanto, todo lo que hayáis dicho en las tinieblas será oído en la luz; y lo que hayáis hablado al oído en las habitaciones interiores será proclamado desde las azoteas.
»Os digo a vosotros, amigos míos: no temáis a los que matan el cuerpo y después de eso ya no tienen nada más que puedan hacer. Pero yo os advertiré a quién debéis temer: temed a aquel que, después de haber dado muerte, tiene poder para arrojar en la Gehena. Sí, os digo, a él temed.
»¿No se venden cinco gorriones por dos ases? Y ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Pues hasta los cabellos mismos de vuestra cabeza están todos contados. Por tanto, no temáis: vosotros valéis más que muchos gorriones.
Lectio
Hay un hilo tierno que atraviesa las lecturas de hoy: la mirada de Dios que no se distrae de nosotros. San Pablo habla de que fuimos "sellados con el Espíritu Santo prometido", como quien pone su firma sobre algo que le pertenece y que ama. El salmo insiste: "El Señor mira desde el cielo, ve a todos los hijos de los hombres." Y Jesús, en medio de una multitud que se pisotea, se detiene en el detalle más pequeño imaginable: los cabellos de tu cabeza están contados, ni un gorrión cae en el olvido. No somos una masa anónima ante Dios. Somos conocidos uno por uno.
Por eso llama la atención que en el mismo pasaje Jesús advierta contra la levadura de los fariseos, la hipocresía, y diga que nada oculto quedará sin revelarse. A primera vista suena a amenaza. Pero puesto junto a la ternura de los gorriones, se transforma en algo distinto: no es un Dios que espía para sorprendernos en falta, sino un Dios ante quien ya somos plenamente vistos, y por tanto ante quien la máscara sobra. La hipocresía es agotadora precisamente porque intentamos esconder de otros lo que Dios ya conoce y sigue amando. La invitación de hoy no es a temer ser descubiertos, sino a soltar el disfraz ante Aquel que nos ve entero y nos llama suyos de todos modos.
Quizás ahí está la libertad que Pablo llama "herencia": vivir sin el peso de sostener una versión de nosotros que no somos, porque ya fuimos sellados, ya fuimos elegidos, ya fuimos contados. El amor que nos conoce hasta los cabellos no necesita que le mostremos algo mejor de lo que somos.
¿Ante quién en tu vida estás sosteniendo hoy una versión de ti mismo que te agota, y qué te costaría dejar caer esa máscara con esa persona esta semana?
¿Qué es eso que has dicho "en las tinieblas" —una crítica, un juicio, una palabra a espaldas de alguien— que no te atreverías a repetir a la luz, y qué te está pidiendo Dios que hagas con ello?
Santo del día
San José Gabriel del Rosario Brochero --
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